¿Cómo nació El Pueblo?
La historia es breve. Un 24 de diciembre, quienes hilvanamos este comentario, traíamos desde San Salvador, en un día de canícula abrasador, comprado y pagado en el acto, el instrumento que había de concretar en realidad tan largo tiempo acariciada: la imprenta. Un local destinado a “garaje”, en la entonces calle Juan S. Hermelo, fue su sede primigenia. Un cajón suplía al escritorio. La administración había sido instalada en el altillo. Tal toda la comodidad con que se contaba.
Tras mes y días de organización, EL PUEBLO hacía su aparición en la fecha recordada. Cuatro radicales integérrimos: Andrés Chiesa, Angel P.Premazzi, Félix R. Dimotta y Antonio Ferro, espontáneamente, en las formas más diversas aportaban su contribución a la obra emprendida. Muchísimos otros también se hicieron presentes con su bagaje de aportes. Era la familia que en comunidad de ideales partidarios, sin discrepancias, sin asomo de luchas intestinas, la que se solidarizaba en un magnífico ejemplo a la obra emprendida.
Y la colaboración escrita no se hizo esperar. Plumas consagradas unas, novatas otras, hacían llegar sus inquietudes traducidas en el pensamiento escrito. Luego la lucha electoral de 1928, encontró a nuestra hoja ofreciendo, de frente, sin cálculos de naturaleza alguna la prueba de fuego bien que ya por entonces algunos habían desertado, cuando más necesaria era su presencia en el combate en esa justa se jugaba el partido una carta brava.
Porque así, sin recursos dictatoriales, tan en boga en estos tiempos, lo quiso ese pueblo que él amó. Yrigoyen en efecto, lograba por segunda vez una victoria aplastante. Y Villaguay también ofrecía un triunfo sin precedentes.”

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